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18 de julio

Arnulfo de Metz (582–641)

Obispo

Nació en Nancy, Francia pero pasó cerca de treinta años en Metz, capital del reino de Austrasia.

Biografía

Al principio, bajo Teodoberto II, trabajó como intendente de los bienes reales. Clotario II le nombró, contra su voluntad, obispo de esta localidad. Su mujer Dora entró en un convento de Tréveris, y él fue forzado, a pesar de su cargo, a seguir administrando los asuntos de Estado como consejero del rey. En el 629, después de que subió al trono Dagoberto, Arnulfo decidió abandonar el mundo. Cuando se lo anunció al nuevo rey, éste, que le había tenido por tutor, empuñó la espada para hacerle cambiar de opinión. Pero Arnulfo, que también sabía manejar las armas, le aplacó sin dificultad y se separaron como buenos amigos. Con su amigo San Romarico, que había huido de la corte igual que él, Arnulfo se retiró al bosque de Habend. Cada uno construyó su ermita sobre dos colinas vecinas, y se veían de cuando en cuando. Arnulfo vivió feliz once años, sin otra compañía que los cánticos de los pájaros. Por humildad se consideraba un gran pecador, aunque siempre había sido piadoso. Se reprochaba, por encima de todo, haber perdido el tiempo con los corruptos y asesinos que habían sucedido a Clodoveo. En la carta que escribió a Romarico antes de morir, dice: “No he hecho nada bueno aquí abajo; estoy cargado de faltas; querido amigo, implora para mí la misericordia divina”.

Consejo práctico

Busca hoy a una persona alejada y acércate con respeto, paciencia y verdad en tu ambiente, con humildad.

Ejemplo de

Trabajo intelectual al servicio de la verdadPiedad