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2 de junio

Blandina, San Potino y 46 mártires de Lyon

Mártires

(+177) Eusebio reproduce en su Historia Eclesiástica la circular que las Iglesias de Lyon y Vienne, Francia, dirigieron a las iglesias de Asia.

Biografía

Allí se lee: “Es imposible describiros el odio de los paganos hacia nosotros y los tormentos que nos infligen. Se nos persigue en el foro, en los baños públicos y en nuestras propias casas. Después vienen los golpes, las pedradas, las rapiñas y la cárcel. A continuación llegan los interrogatorios en el foro. Y por último, los suplicios a los que asiste el populacho en los dos anfiteatros de la ciudad. Nuestros hermanos han soportado con buen ánimo los sufrimientos más insoportables. Algunos, por desgracia, han apostatado: alrededor de una docena. Nos han presentado como monstruos que practican el incesto y comen carne de niños.” La circular cita muchos confesores de la fe: Atalio, Epagato, Santo, Biblio, Alejandro, Alcibíades y Maturo. Pero se mencionan de forma especial a Blandina y Potino. Potino era “el santo obispo de Lyon” que entonces contaba con noventa años. Fue llevado al tribunal en parihuelas. El juez le preguntó quién era el Dios de los cristianos y él respondió de la siguiente manera: “Lo conocerás cuando seas digno de Él”. Se invitó a los presentes a que lo patearan y apedrearan con lo que tuvieran a mano. Llevado a prisión, dio muy pronto el último suspiro. En cuanto a Blandina, era una joven esclava de la que conocemos pocos datos. Pero sabemos que agobiaba a los verdugos que la atormentaban repitiéndoles una y otra vez: “¡Soy cristiana y nada malo se hace entre nosotros!”. La colgaron de un madero para pasto de las fieras, pero éstas la respetaron. La devolvieron a la prisión con la idea de reservarla para los juegos del día siguiente. Llegado el momento, la flagelaron, desgarraron sus carnes y le quemaron algunas partes de su cuerpo. Luego la envolvieron en una red y la pusieron delante de un toro salvaje que la corneó hasta matarla.

Consejo práctico

No ocultes hoy tu fe cuando una decisión concreta exija coherencia y valentía, ante una presión concreta.

Ejemplo de

Fidelidad hasta el martirioDefensa de la dignidad humana