1 de noviembre
Cesáreo de Terracina (+ 300)
Mártir
Martirologio Romano
En Tarracina, en la costa del Lacio, san Cesáreo, mártir.
Consejo práctico
Mantén una decisión recta sin buscar aprobación.
Biografía
Junto con Julián. Mártires en Terracina. Su devoción fue muy extendida en el último imperio y en el primer medioevo. No se sabe nada de ellos, sólo que había una iglesia en el Palatino (Roma) dedicada a Cesáreo el Africano. Dicen que Cesáreo era diácono en África, y que fue arrojado en Italia, en un saco al mar junto con el presbítero Julián.
Según la leyenda, Cesáreo nació en áfrica setemptrional y era hijo de un mercenario y de una mujer patricia, perteneciente a la Gens Julia. Para agradecer al emperador sus favores llamaron al niño Cesáreo. Sus antepasados se habían convertido al cristianismo y Cesáreo, queriendo ser “uno con Jesús” fue consagrado diácono.
Renunció a su herencia y se marchó con sus compañeros a Roma. La nave naufragó en las costas de Terracina. Allí conoció como los desheredados y enfermos eran marginados mientras los nobles gozaban del lujo de la forma más desenfrenada. Decidió cuidar a los enfermos junto a un sacerdote llamado Julián que será su maestro y su mejor amigo, con el que formó la primera comunidad cristiana terranicense. Enterró a las santas vírgenes Domitila, Teodora y Eufrosina, que habían sido quemadas.
Era costumbre en la ciudad hacer un sacrificio humano a Apolo y nuestros santos decidieron impedirlo. Cesáreo llegó hasta el lugar del sacrificio y habló al pueblo sobre la inutilidad de estos sacrificios. Fueron encarcelados y allí Cesáreo convirtió a los que estaban con él. Fueron torturados y por último ejecutados, lanzádolos por el monte dentro de un saco lleno de piedras.