23 de julio
Ezequiel. s. VI. a. C (Antiguo Testamento)
Profeta
Martirologio Romano
Conmemoración de san Ezequiel, profeta, hijo del sacerdote Buzi, que elegido durante la visión de la gloria de Dios que tuvo en su exilio en el país de los caldeos, y puesto como atalaya para vigilar a la casa de Israel, censuró por su infidelidad al pueblo elegido y previó que la ciudad santa de Jerusalén sería destruida y su pueblo deportado. Estando en medio de los cautivos, alentó a estos a tener esperanza y les profetizó que sus áridos huesos resucitarían y tendrían una nueva vida.
Consejo práctico
A ejemplo de Ezequiel. s. VI. a. C, mantén hoy con serenidad una convicción cristiana cuando resulte incómodo hacerlo.
Biografía
Es uno de los tres profetas mayores, autor de uno de los libros canónicos. Hijo del sacerdote Buzi, que vio la gloría de Dios en su exilio de Caldea. Había sido educado en un ambiente clerical. Su vocación profética nació en el quinto año de la deportación de los judíos del reino de Judá a Babilonia por el rey Nabucodonosor, es decir el 593 al 571 a.C.
Ezequiel, el insatisfecho y exiliado en Tel Aviv, es ante todo el hombre vuelto a Dios. Su vida está marcada por la presencia absoluta y desconcertante de su Dios. El Dios de la gloria. El Dios de la esperanza. El Dios de la compasión. Intuyó que Dios no les había abandonado y que volverían a la tierra, al templo, centro y corazón del pueblo. En una de sus visiones habló del “buen pastor”, del “hijo del Hombre” y de la “nueva Jerusalén”. La tradición afirma que mientras estaba preso en Babilonia, fue ejecutado por un juez judío que se había hecho pagano y que fue enterrado en la tumba de Sem. Su tumba fue lugar de peregrinación por los primeros cristianos.