21 de agosto
José Dang Dinh (Nien) Vien (1787-1838)
Sacerdote y Mártir
Martirologio Romano
En la ciudad de Hung Yen, en Tonquín, san José Dang Dinh (Niêm) Viên, presbítero, mártir en tiempo del imperio de Minh Mang.
Consejo práctico
Acepta con serenidad una incomodidad que no puedas evitar. Pon especial cuidado en realizarlo bien.
Biografía
Nació en Tien-Chu, Tonkin. Hijo de una familia cristiana, estudió en el seminario de Luc-Thuy, conocido como la “Casa de Dios”. Fue ordenado sacerdote en 1821. Su primer destino fue la comunidad cristiana de Dong-Bai, donde ejerció su ministerio con rectitud y santidad.
Las cartas que envió a un catequista que estaba en Au-Lien fueron interceptadas y fue la causa de la orden de su arresto, que se ofreció una recompensa a quien lo delatara. Tuvo que huir de un lugar a otro sin sentirse seguro en ninguna parte a causa de los apóstatas convertidos en delatores; fueron dos parientes suyos quienes lo delataron, consiguió huir a una plantación, pero torturaron a un muchacho y al oir sus gritos, nuestro santo se presentó voluntariamente.
Lo condujeron a la ciudad de Hung-Yen, capital de la provincia septemtrional, que lo encadenaron y le añadieron una pesadísima canga. Se le ordenó que tradujese al vietnamita las cartas interceptadas, y no encontraron más delito del que era cristiano. Se le intimó a que denunciara el paradero del obispo san Jerónimo Hermosilla, pero él mantuvo silencio a pesar de la paliza que le propiciaron. Se le ofreció la libertad si pisoteaba la cruz, y se negó.
Los jueces le condenaron por escribir en una lengua distinta a la del país, y por ser cristiano, fue condenado a la decapitación. Fue llevado a Ba-Tóa, sus parientes delatores le pidieron perdon, y él les contestó que era Dios a quién tenían que pedir perdón y los abrazó emocionado. Se arrodillo, oró y fue decapitado. Los mandarines permitieron que su cuerpo fuera llevado a su pueblo natal, donde está enterrado.