21 de octubre
Julián Nakaura Jingoró. Beato (+ 1633)
Mártir
Martirologio Romano
En la colina Nishizaka, en Nagasaki, Japón, beato Julián Nakaura Jingoró, presbítero de la Orden de la Compañía de Jesús y mártir, se dedicó a la evangelización en medio de grandes peligros, y luego de una agonía de tres días en el tormento de la fosa, murió confesando su fe.
Consejo práctico
A ejemplo de Julián Nakaura Jingoró. Beato, mantén hoy con serenidad una convicción cristiana cuando resulte incómodo hacerlo.
Biografía
Sacerdote jesuita, había sido uno de los niños enviados a Roma en 1582, de parte de los "daimyós" cristianos. Es una figura japonesa, símbolo del intercambio cultural entre Oriente y Occidente. Se dedicó a la evangelización en medio de grandes peligros, como misionero oculto, durante muchos años. Le llevaron a la colina Nishizaka, con las manos atadas a la espalda y en compañía de un grupo de misioneros jesuitas y dominicos. Murió en el tormento de la fosa (18-21 de octubre de 1633), confesando su fe, diciendo: "Este gran dolor, por amor de Dios". Tenía 64 años.
Las autoridades civiles quisieron dar publicidad a los martirios, para atemorizar y conseguir apóstatas entre los cristianos. Por esto, fueron muchos los testigos de los hechos, especialmente portugueses comerciantes (algunos jóvenes nacidos en Nagasaki, que conocían bien el japonés).