30 de julio
Julita (+ 303)
Mártir
Martirologio Romano
En Cesarea de Capadocia, santa Julita, mártir, que, por negarse constantemente a ofrecer incienso a los ídolos como se lo mandaba el juez, fue arrojada al fuego.
Consejo práctico
Evita hoy una concesión pequeña que contradiga tu conciencia. Hazlo con alegría y sin demora.
Biografía
Era una rica matrona de Cesarea de Capadocia, que cuando reclamaba en un juicio sus bienes usurpados por un hombre poderoso, alegaba éste que no podía ser escuchada por ser cristiana; el juez le ordenó que ofreciera incienso a los dioses antes de ser oída y ante su negativa, en la que dijo: “Nosotras, las mujeres, somos de la misma carne que los hombres y por eso debemos a Dios la misma firmeza”; fue quemada en la hoguera.
San Basilio el Grande la alabó mucho, dijo en una homilía, hablando del cuerpo de la mártir: «Obtiene las bendiciones del cielo para el sitio en que reposa y para los peregrinos que acuden a él ... En el sitio en que fue sepultada esa santa mujer brotó una fuente de agua dulce que conserva la salud a quienes están sanos y la devuelve a quienes están enfermos, en tanto que todas las otras fuentes son de agua salobre».
Se la equivoca con santa Julita, madre de san Quírico y que se celebra el 16 de Junio y cuyo martirio ocurrió en Tarso y murió decapitada. En Francia esta advocación se celebra el 30 de julio, pero el actual Martirologio ha desdoblado a las dos mártires.