11 de junio
María Rosa Molas y Vallvé (1815–1876)
Religiosa fundadora
Nació en Reus, España, en un hogar de artesanos acomodados, donde se vivían la fe y la piedad junto con la honradez y el trabajo.
Biografía
A los diecisiete años sintió la llamada de Dios a consagrarle su vida totalmente, pero lo impensado ocurrió: su padre que era católico fervoroso, se opuso terminantemente, diciendo que no se hablara de eso mientras él viviera. Rosa tuvo que esperar diez largos años para lograr su vocación, hasta que un día, simplemente dejó la casa paterna y marchó al hospital de Reus para hacerse Hija de la Caridad. Por su trabajo infatigable y su encendida caridad, pronto llegó a ser superiora de la Casa de la Misericordia, de un colegio de niñas y de una escuela pública en la ciudad de Tortosa. Poco después fundaba el instituto de las Hermanas de Nuestra Señora de la Consolación para la formación cristiana integral de la niñez y juventud, la asistencia hospitalaria y benéfica entre enfermos, ancianos y necesitados y la evangelización directa en zonas rurales y en países en misión. Hoy las Hermanas de la Consolación se encuentran en 15 países de Europa, América, África y Asia. Juan Pablo II, al proclamar ante la Iglesia universal el 11 de diciembre de 1988 la santidad de María Rosa Molas, dijo de ella: “Ha anunciado al mundo la misericordia del Padre. la vida de María Rosa, que transcurre haciendo el bien, se traduce, para el hombre de hoy, en un mensaje de consolación y de esperanza.”
Consejo práctico
Da continuidad a una iniciativa buena mediante un horario, una responsabilidad y una revisión, distribuyendo responsabilidades.