11 de octubre
María Soledad Torres Acosta (1826–1887)
Laica
Manolita, madrileña de nacimiento, era insignificante por su aspecto físico, su origen social y su poca salud, y nadie dudaba de que daría poco que hablar.
Biografía
En 1851, Manolita, con el nombre de María Soledad, toma el hábito de las siervas de María, cuya misión era la de cuidar enfermos desamparados y de las que no tarde en ser superiora. Afrontó dificultades casi insalvables: deserciones de hermanas, obstáculos por parte del gobierno y, para colmo, ella misma fue depuesta y relegada a un pequeño hospital de Getafe. Manolita resuelve los problemas con dos métodos que aplica tenazmente: la oración y el trabajo. Nada la frena, y el Instituto se extiende por España y América. Soledad es recordada como una mujer de oración, profundamente entregada a las obras de caridad.
Consejo práctico
Ofrece compañía paciente a una persona enferma, anciana o limitada en tu comunidad.