29 de julio
Marta, María y Lázaro
Discípulos del Señor
Marta era hermana de María y de Lázaro.
Biografía
Los tres vivían en Betania, cerca de Jerusalén, y Jesús se hospedaba en su casa. Marta se esforzaba en servirlo y, más tarde, con sus súplicas obtuvo la resurrección de su hermano. San Juan afirma que «Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro» (Jn 11, 5).
San Lucas narra que María escuchaba al Señor sentada a sus pies, mientras Marta estaba atareada con muchos quehaceres. Jesús corrigió con cariño su inquietud: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada» (Lc 10, 41–42).
Marta manifestó una fe profunda cuando salió al encuentro de Jesús tras la muerte de Lázaro. Entonces recibió una de las afirmaciones centrales del Evangelio: «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá».
La tradición cristiana ha visto en Marta un modelo de servicio, en María un modelo de escucha contemplativa y en Lázaro al amigo llamado de nuevo a la vida por Cristo.
Consejo práctico
Equilibra hoy servicio y oración: atiende una necesidad concreta y reserva después diez minutos para escuchar a Jesús.