28 de octubre
Rodrigo Aguilar Alemán (1875–1927)
Mártir
Nació en Sayula, México en el seno de una familia cristiana y estudió en el seminario de Guadalajara.
Biografía
Tenía una inteligencia despierta y buen dominio del idioma; dejó varios escritos en prosa y en verso. En 1903, a la edad de 28 años, recibió la ordenación sacerdotal. Ejerció su ministerio en varias parroquias hasta que en Unión de Tula, Jalisco, fue nombrado párroco. Fue un predicador fervoroso y estuvo muy cerca de sus feligreses, sobre todo de los más humildes. Pronto comenzó la persecución religiosa y se refugió en un convento de religiosas adoratrices donde aprovechó su estancia para dirigir sus ejercicios espirituales. Les decía siempre con profunda convicción: “Los soldados nos quitarán la vida, pero la fe, nunca”. Tuvo que abandonar el convento y encontró refugio en un rancho donde continuó administrando los sacramentos. Fue descubierto por un piquete de soldados y al confesar que era sacerdote, lo condenaron a muerte. El 28 de octubre de 1927 en la plaza mayor de Ejutla fue ahorcado, no sin antes haber bendecido la soga, y perdonado a quienes lo iban a ahorcar. Si hubiera contestado a la pregunta del capitán de “Quién vive” con “Viva el Supremo Gobierno”, hubiera salvado la vida, pero contestó con fuerte voz: “Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe”. Esto se repitió por tres veces, mientras lo colgaban y lo descolgaban, hasta que a la tercera vez expiró. El 22 de noviembre de 1922, el papa Juan Pablo II beatificó al sacerdote mártir de Sayula, con otros mártires mexicanos, y el 22 de mayo de 2000 fueron todos canonizados.
Consejo práctico
Encomienda a Dios a quienes han dado la vida por mantenerse fieles a Cristo, ante una crítica.