8 de septiembre
Tomás de Villanueva (1488–1555)
Obispo
Fue admitido en la comunidad de los padres agustinos en Salamanca, España, donde poco después se ordenó sacerdote.
Biografía
Fue profesor de la universidad; poseía una inteligencia lúcida y un criterio práctico, pero tuvo que ejercitarse continuamente para adquirir una buena memoria y luchar mucho para que las distracciones no lo alejaran de los temas que quería tratar. Contra toda su voluntad, y sólo por obedecer a su superior, aceptó el nombramiento que le hizo el emperador Carlos V para ser arzobispo de Granada. Fue un arzobispo muy humilde y caritativo y todo lo que caía en sus manos lo repartía entre pobres y enfermos. Fue un predicador insigne y de él decía el emperador: “Este Monseñor conmueva hasta a las piedras”. Pero lo que más le interesaba a Santo Tomás era transformar a sus sacerdotes. Se los ganaba poco a poco con consejos y peticiones amables, pero también a base de mucha oración y tremendas penitencias. A los ricos les insistía continua y fuertemente acerca del deber tan grave que cada uno tiene de dar en limosnas todo lo que pueda. Murió a los 66 años de edad, exclamando “¡Qué bueno es Nuestro Señor que a cambio de que lo amemos en la tierra, nos regala su cielo para siempre”.
Consejo práctico
Ejerce cualquier autoridad como servicio, escuchando primero a quienes tienes encomendados, ante una situación concreta, con alegría.