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1 de marzo

Eudoxia

Monja

Murió en Heliópolis (Baalbek, Líbano) en el siglo II.

Biografía

Germán el Monje a la entrada de Heliópolis, en casa de un amigo se detuvo sorprendido ante el soberbio palacio que se encontraba frente a ellos, y preguntó quién vivía allí. «Eudoxia, la más hermosa cortesana de Heliópolis -le contestó su amigo-, es normal que haya llegado a ser tan rica, ya que sus servicios son muy apreciados». Cuando se hubo retirado a su habitación, Germán abrió la ventana y se dispuso a cantar unos versículos del Evangelio. Con voz magnífica, primero cantó acerca del infierno: «Desdichados los que reís, pues luego lloraréis». Luego recordó las parábolas del hijo pródigo y de la oveja perdida. Y al fin terminó con la dicha eterna de los bienaventurados. Eudoxia se levantó y salió al balcón para escuchar; después de regresar al lecho, no paró de llorar en toda la noche. A la mañana siguiente, fue con su vecino y pidió ver al misterioso cantor. Germán, que no se sentía llamado a conducir espiritualmente a mujeres jóvenes, prometió rezar por ella y la orientó hacia el anciano obispo Teodoto quien la instruyó, le confirió el bautismo y se encargó de la dirección de su alma Sin embargo, un patán furioso por su conversión, antiguo cliente de Eudoxia, la denunció ante el gobernador romano. Éste, a su vez, la reenvió a un honrado juez, casado con una mujer encantadora que influyó para que Eudoxia fuera absuelta. Pero el moscardón volvió a la carga y esta vez fue llevada ante un magistrado gruñón cuya esposa, fea y de mal carácter, asistió al juicio, y Eudoxia murió decapitada. Poco conocida en la Iglesia romana, esta mártir es muy venerada en las Iglesias orientales.

Consejo práctico

Invita a una persona a acercarse a Cristo mediante una conversación sencilla y respetuosa.

Ejemplo de

ConversiónJusticia