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27 de marzo

Francisco Faà DI Bruno (1825-1888)

Sacerdote

Consejo práctico

Aplica hoy tu habilidad profesional a resolver gratuitamente un problema concreto de una persona con pocos recursos.

Biografía

Martirologio

Romano: En

Turín, en el Piamonte, beato Francisco Faá di Bruno, presbítero,

que unió la ciencia de las matemáticas y de la física con la

práctica de las obras de caridad.

Nació

en Alessandría (Piamonte) en el seno de una familia noble y

acomodada; su padre era marqués de Bruno, conde de Carentino y señor

de Fontanile. En 1836, ingresó en el colegio Novi Ligue dirigido por

los somascos. A los 15 años decidió hacerse militar en Turín y

llegó a ser capitán del Estado Mayor. Tomo parte en las guerras

para la independencia de Italia de 1848 y 1849. Su crédito era tal

que el rey Víctor Manuel II pensó en confiarle la educación de los

príncipes Humberto y Amadeo. Él prefirió completar estudios de

Matemáticas y Física en París; aquí se adhirió a las primeras

“Conferencias de San Vicente de Paúl” fundadas por san Federico

Ozanam, a quién conoció personalmente; a su difusión se dedicó a

su regreso al reino de Cerdeña. Volvió a Turín en 1852. Fue

demasiada clara su adhesión al catolicismo para que los elementos

liberales y sectarios del entorno regio permitieran que se encargara

de la educación de los príncipes. Francisco, en vista de lo cual,

dejó en 1853 el ejército, por no batirse en duelo con un oficial

que le había ofendido, y por su clara oposición a la masonería.

Para sus compañeros militares editará el “Manual

del soldado cristiano”

que fue muy difundida. En 1854, apasionado por la música, publicó

“La Lira

católica”,

una recopilación de cánticos sagrados populares; volvió a la

Sorbona de París a doctorarse en Matemáticas y Astronomía: al

pasar por el Piamonte, entregó “El

gentilhombre”

calendario que utilizaron los labriegos de la zona.

En

1855 estudió y trabajó en el Observatorio nacional francés,

trabajando con el renombrado Urbain Le Verrier. En contacto con la

cultura francesa, decidió dedicarse a la demostración de la armonía

existente entre ciencia y fe. En 1856, preocupado por la enfermedad

de los ojos de su hermana María, inventó y fabricó un escritorio

para ciegos, que elogiaron muchas academias y que sirvió de gran

ayuda para los invidentes y luego publicó una apreciable serie de

obras científicas.

Perdió

las elecciones cuando se presentó al parlamento, en 1857, por el

Partido Conservador Católico. Inició su etapa de profesor en la

universidad turinesa y en la Escuela de Aplicación del Estado Mayor.

Sus actividades científicas y docentes no le apartaron del

compromiso cristiano con obras de asistencia social, como unos

hornillos económicos para los trabajadores, que eran unas cocinas,

donde se preparaban y vendían comidas calientes muy baratas; pero no

gratuitas. En 1859 fundó la Obra Pía de Santa Zita para las chicas

del servicio doméstico en la zona de mala fama Borgo San Donato.

Abrió también diferentes pensionados para ancianos y ancianas, para

señoras enfermas y convalecientes y para sacerdotes ancianos o

reducidos a la miseria por las leyes estatales de confiscación, sin

indemnización, de las leyes estatales. Por iniciativa suya (y san

Juan Bosco, aceptó la vicepresidencia) surgió, por primera vez en

Italia, la Obra para la santificación de las fiestas, para defender

a los trabajadores del trabajo dominical, al que estaban obligados

por el despiadado capitalismo naciente. En 1860, fundó, incluyéndola

en la Obra de Santa Zita, la Clase de las Clarinas, para muchachas de

condición humilde afectadas de minusvalías y que tanto bien están

haciendo. También fundó la Enfermería de San José, para mujeres

pobres y enfermas, sobre todo para las convalecientes. En 1862, fundó

el Pensionado-hospicio para mujeres ancianas e inválidas. Dio vida a

un Liceo, que luchaba por la contribución de los católicos por una

escuela libre. Hizo otras muchas fundaciones: La Biblioteca Mutua

Ambulante, para promover la lectura de libros científicos; la

Escuela de Educandas, para la formación profesional de jóvenes

pobres; la Escuela de Alumnas Maestras e Institutrices.

La

impresión que le produjo la muerte de tantos jóvenes que morían en

batalla, sin estar preparados, le hizo contruir en 1867 la iglesia de

Nuestra Señora del Sufragio. En estas obras empleó gran parte de su

capital. Fundó para ello, junto con Giovanna Gonella, la

Congregación de Religiosas Mínimas de Nuestra Señora del Sufragio,

que no pudo ver su consolidación, porque tuvo divergencias con el

arzobispo de Turín, que se negaba a la aprobación, por parecerle

que la fundación quedaba sustraída a su autoridad directa. En 1871,

fue nombrado profesor numerario de Analítica matemática y

geométrico de la Universidad de Turín, pero siempre le fue negada

la cátedra por su fidelidad al Papa. En 1872, publicó “Pequeño

homenaje de la ciencia a la Divina Eucaristía”,

un ensayo en el que intentaba acercar la ciencia con la fe. En 1874,

compró la propiedad y dirección del periódico “El

Corazón de

María”, que

alcanzó gran difusión nacional. Asumió también la dirección del

Museo de las Misiones Católicas.

A

los 51 años (1876) fue ordenado sacerdote por consejo de don Bosco y

del papa el beato Pío IX. En 1876, tuvo problemas con el arzobispo

Lorenzo Gastaldi sobre el camino a seguir, pero la ayuda del Papa, le

ayudó a continuar, pero nunca se opuso a su obispo. Murió a causa

de una infección intestinal en Turín. Fue

beatificado por el papa Juan Pablo II el 25 de septiembre de 1988.

Ejemplo de

Iniciativa apostólicaEspíritu de servicio

Fuentes y enlaces relacionados

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