22 de julio
María Magdalena
Apóstol
María Magdalena tuvo un privilegio único e imponderable: FUE LA EVANGELIZADORA DE LOS EVANGELISTAS Y DE LOS APÓSTOLES.
Biografía
Ella, por mandato de Jesús, fue la mensajera de Su resurrección. Magdalena, LA RESUCITADA A LA GRACIA, es la primera en verlo. En este sentido, la Magdalena nos recuerda al apóstol San Juan. Los dos fueron objeto de la predilección de Jesús. Los dos le amaron con ardiente corazón. Los dos estuvieron, en amorosa compañía, al pie de la Cruz. Ella supo resucitar, por su voluntad, del sepulcro de su vicio, deshacerse de Satanás que la tenía aferrada; desafiar al mundo por amor a su Salvador y despojarse de todo lo que no fuese amor. Llegó a ser la discípula MÁS FIEL del Salvador; la mujer que cuidaba de El durante sus peregrinaciones entre el Líbano y el Mar Muerto. Por El abandonó su casa y su comarca; por El se separó de amistades y parientes y se unió a los apóstoles, aceptando todas las inclemencias de los viajes, sirviéndoles a todos con verdadera humildad. Era a la vez Marta y María, con respecto al Maestro: SERVIRLE Y ADORARLE, AHORA Y EN LA CRUZ. Dice la Escritura: "Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, María de Cleofás y María Magdalena". La Magdalena no podía estar en otro sitio. Allí estaba su Amor Crucificado. Allí tenía que servirle, en silencio, con lágrimas, en adoración. Impresiona la Magdalena, valerosa y delicada, ardiente e intrépida. Emociona su actitud en el Calvario; su preocupación en la sepultura; el trajín en las primeras horas del domingo; la queja al "jardinero"... y la maravilla del encuentro y de la misión que le encomienda el Señor. Expulsada de su patria por la primera persecución judía de los cristianos, María Magdalena se fue al sur de Francia y vivió una vida piadosa y penitente, según se cree, en una cueva cerca de Saint Baume, durante treinta años, donde murió.
Consejo práctico
Comparte lo que sabes sin presumir y comprueba que la otra persona haya comprendido, sin hacer la tarea por la otra persona.