26 de mayo
Mariana de Jesús de Paredes (1618–1645)
Religiosa
Nació en Quito, Ecuador y quedó huérfana a los seis años, siendo recogía por su hermana Josefina, madre de dos chiquillas de su misma edad.
Biografía
Creyéndolas llamadas a una santidad igual a la suya, Mariana las convenció de recitar el rosario una y otra vez a lo largo del día. Un día convinieron las tres en salir por la noche a convertir a los indios manas; pero ninguna se despertó. Y así concluyó su empresa apostólica. En otra ocasión se escaparon con el fin de llevar en el Pichincha una vida eremítica, pero un toro de muy mala pinta les cerró el paso y regresaron a casa a toda velocidad. Jerónima y su marido, que estaban cansados de tener tantas santas en su domicilio, decidieron que Mariana entrara en un convento. Ante las negativas de la muchacha, la amenazaron con aislarla en una apartada del gran edificio en donde vivían. Mariana aceptó y se acompañó de un crucifijo, un puñado de libros de piedad, un ataúd hecho a su medida y su guitarra. No salía sino para los oficios y las visitas a los pobres. Se sentía tan feliz allí que solía cantar a voz en grito acompañándose de la guitarra. A fuerza de ayunos y mortificaciones, cayó enferma en una ocasión y el médico que la atendió la dejó prácticamente sin sangre. En 1645 sobrevino un fuerte terremoto en Quito, seguido de una epidemia que acabó de aterrorizar a la población. Mariana ofreció su vida a Nuestro Señor para que cesaran las calamidades. Cristo le tomó la palabra: murió y acabó la epidemia. Desde entonces los ecuatorianos la consideran su heroína nacional.
Consejo práctico
Pregunta hoy a una persona enferma qué ayuda necesita realmente y cumple lo que prometas prestando atención verdadera.