17 de diciembre
Matilde del Sagrado Corazón Téllez Robles (1841-1902)
Religiosa fundadora
Martirologio Romano
En el pueblo de Don Benito cercano a Badajoz en España, beata Matilde del Sagrado Corazón Téllez Robles, virgen, que, viendo en el prójimo la imagen del mismo Cristo, se dedicó con solicitud a la ayuda no sólo material, sino también espiritual, de los necesitados y fundó con este fin la Congregación de las Hijas de María Madre de la Iglesia.
Consejo práctico
Haz hoy una obra de caridad que atienda a la vez una necesidad material y la soledad espiritual de alguien.
Biografía
Nació en Robledillo de la Vera (Cáceres), en el seno de una familia de clase media. Su padre que era notario, se traladó a Béjar (Salamanca) y en esta ciudad pasó su infancia y juventud. Desde niña tuvo una profunda inclinación hacia la vida consagrada y por la vida apostólica, para que todos amasen a Cristo. Tuvo el apoyo de su madre, pero no de su padre, que queria para ella un matrimonio ventajoso en razón de su posición social. Le obligó a alternar en la vida de sociedad y le limitó su asistencia a la Iglesia. Con su obediencia y su determinación convenció a su padre que la dejó libre.
A los 23 años fue elegida presidenta de la asociación de Hijas de María, y después la nombraron enfermera investigadora de las Conferencias de San Vicente de Paúl. En 1875, tras una juventud de vida interior profunda y desbordante actividad apostólica con niños y enfermos en Béjar, fundó el Instituto de las Hijas de María Madre de la Iglesia, dedicadas a la adoración eucarística y a la acogida de niños y jóvenes desvalidos. La fundación sólo contó, en aquel momento, con dos miembros: María Briz y ella misma. Su actividad y oración atrajo a otras jóvenes y la fundación se fue extendiendo, a pesar de las que consideraban la fundación como una locura. En 1878, tomó el hábito religioso en Plasencia y cambia su nombre por el de Matilde del Sagrado Corazón.
En 1879 se trasladó a Don Benito, Badajoz, donde estableció el noviciado y la casa central, en la que profesó en 1884. Llevó a cabo nuevas fundaciones en Extremadura, Castilla y Andalucía. De espíritu profundamente eucarístico y mariano se distinguió por una caridad extraordinaria hacia los enfermos, huérfanos y pobres. Atendieron a los apestados de Don Benito, con una dedicación heróica. Murió contagiada su amiga María Briz, y Matilde abrió en su nombre un hospital para los pobres. Su lema fue: "Con Jesús ¡siempre adelante!... oración, acción y sacrificio". Murió en Don Benito (Badajoz) a causa de una apoplejía. Fue beatificada por SS Juan Pablo II el 21 de marzo de 2004.