23 de noviembre
Tomás Reggio (1818–1901)
Obispo
Nació Tomás en Génova, Italia, hijo del marqué Reggio y de Ángela Pareto.
Biografía
A los 20 años, dejó su vida acomodada para hacerse sacerdote. A los 25 años ya era rector del seminario de Chiavari, y en 1877 fue consagrado obispo de Ventimiglia, diocesis sumamente pobre, la cual recorría en más de una oportunidad, montado en un mulo. Fue pastor clarividente y apasionado de su rebaño: “Señor, héme aquí, estoy para cumplir tu voluntad. Quiero llevar a ti a muchas almas”, rezaba cuando asumió el cargo. Abrió nuevas parroquias, reavivó la liturgia, y cuando un terremoto sacudió la región, fue el primero en llevar ayuda. Su sotana remendada y el reloj atado con un pedazo de cuerda, testimoniaban que el obispo, verdaderamente, de rico que era se había hecho pobre por su gente. A los 74 años escribió al Papa pidiendo ser eximido de su cargo por razón de su edad y cual sería su sorpresa cuando el Sumo Padre lo nombró arzobispo de Génova, un cargo difícil por ser una ciudad con muchos problemas pues las autoridades civiles eran hostiles a toda manifestación religiosa. Sin embargo, por su obediencia y santidad de vida, su influencia fue tan significativa que en breve tiempo los genoveses sometían a él cada iniciativa. Dio impulso a las sociedades obreras, a las cooperativas agrícolas, a las sociedades de seguros. Y muy pronto se empezó a ganar la estima aún de sus adversarios. Toda esta paz y equilibrio que difundía la encontraba seguramente en la intensa vida de oración y de penitencia que practicaba, mostrándose siempre desenvuelto y jovial, sin hacer ostentación de su vida austera. Cuando estaba en su lecho de muerte le preguntaron que si deseaba algo, y respondió: “Dios, Dios, Dios solo me basta”. Fue beatificado el 3 de septiembre del año 2000.
Consejo práctico
Sostén con oración y colaboración leal a quienes sirven pastoralmente a la Iglesia en tu ambiente, de manera paciente.