23 de abril
Egidio de Asís (1190–1262)
Religioso franciscano
Nació en Asís, Italia, de familia campesina.
Biografía
Dejó sus bueyes y su arado a los veinte años para seguir al Poverello de Asís. Como san Francisco solía decir, fue el cuarto reclutado y el mejor de sus caballeros de la Tabla Redonda. Egidio viajó mucho: estuvo en Túnez donde los moros le repatriaron a Italia en lugar de darle la corona del martirio que tanto anhelaba. Hizo numerosas peregrinaciones, incluida Tierra Santa, ganándose el pan a lo largo de los caminos como jornalero en las granjas o como enterrador en los cementerios. Los últimos treinta años de su vida transcurrieron en las ermitas franciscanas de los alrededores de Perugia. El papa Gregorio IX y sus cardenales se tomaban la molestia de ir a visitarle. Aunque era muy inteligente, rehusó el instruirse de una manera especial, dedicándose tan sólo al estudio del Evangelio y bromeando adrede con los teólogos, cuyas disertaciones eran para él “secreciones cerebrales sin importancia”. San Buenaventura escribió de él: “Este iletrado practicó la virtud en un grado sublime y mereció ser elevado a las mayores alturas de la contemplación. Tan a menudo caía en éxtasis, como yo mismo he comprobado, que parecía llevar en la tierra una vida más angélica que humana”. Las Florecillas de san Francisco recogen un centenar de sus Pensamientos que son de una gran originalidad y profundidad, lo cual no impide que a menudo estén llenos de sentido de humor.
Consejo práctico
Acepta perder una ventaja antes que afirmar algo contrario a tu conciencia, respetando a quien piensa distinto.