9 de septiembre
Santiago Laval (1805–1864)
Sacerdote misionero
Aunque Santiago sintió la llamada a la vida religiosa desde joven, no hizo caso y estudió medicina pues pensó que le permitiría tener una vida más interesante.
Biografía
Trabajaba duro y se permitía ciertos lujos, como los caballos, de los que gustaba mucho. Sin embargo esta vida de soltero duró solo cinco años, pues empezó Santiago a añorar su fe y por fin se decidió y contestó a la llamada que Dios le hacía ordenándose sacerdote. Unos años más tarde decidió, con el permiso de sus superiores, irse con el padre Liberman, de la Congregación de los Padres del Espíritu Santo, que era una sociedad de sacerdotes consagrados a la misión en Africa. Cinco meses después de su llegada a la Isla Mauricio, el padre Laval describía así la situación: “La corrupción y el desenfreno de los vicios es increíble. Hay en la isla unos 80,000 negros: la mitad no están bautizados, y los que lo están viven como paganos. Sin embargo, con el trabajo y la santidad del padre Laval, se llevó a cabo una evangelización que, en colaboración con los que se iban bautizando, inició un movimiento de conversiones en toda la isla y se multiplicaron por todas partes las capillas, como el florecimiento de una primavera sobrenatural. Un misionero que fue colaborador del padre Laval durante 17 años, dirá más tarde: “Todavía me admiro cuando recuerdo los enormes trabajos llevados a cabo por cristianos tan pobres”. A los 59 años, el padre Laval era un hombre acabado: ayunos ininterrumpidos, cilicio, dormir sobre el suelo y privaciones de toda clase perjudicaron su salud, pero le ganaron la conversión y bautismo de unas 63,000 almas, y el cariño sincero de todos.
Consejo práctico
Ayuda a una persona a acercarse a una comunidad cristiana donde pueda ser acompañada, sin imponer.