13 de julio
Carlos Manuel Cecilio Rodríguez-Santiago (1918–1963)
Laico
Carlos Manuel Rodríguez nació en Caguas, Puerto Rico, el 22 de noviembre de 1918.
Biografía
Fue el segundo de cinco hermanos, dos hermanas se casaron, la menor es religiosa Carmelita de Vedruna y su único hermano sacerdote benedictino, y primer abad puertorriqueño. Contando seis años, un voraz incendio consumió la modesta tienda del papá y la vivienda de su familia. Como resultado, perdieron todo y se vieron precisados a mudarse a casa de los abuelos maternos, separándose del padre. Es así como las primeras lecciones en la fe católica y las vivencias de esa fe las recibe desde muy temprano en el seno de su propia familia. Bajo la tutela de las Hermanas de Notre Dame y de los Padres Redentoristas, desarrolla su primera educación; se hace monaguillo y posiblemente siente el llamado de entrega total a Cristo. Durante el noveno grado empieza a notar los primeros síntomas un trastorno gastrointestinal que habría de causarle muchísimos inconvenientes y se iría agravando paulatinamente, pero jamás doblegó su espíritu de entrega a Cristo y a Su Iglesia. Se gradúa de una escuela pública a los 21 años, ya que por su enfermedad tuvo que abandonar los estudios y trabajar un tiempo. Se desempeñó como oficinista hasta 1946, cuando decide iniciar estudios hacia un bachillerato en la Universidad de Puerto Rico, y logra completar un año con excelentes calificaciones. En 1947, su salud le impide continuar los estudios formalmente. Sin embargo a "Charlie" todo le interesaba: las artes, las ciencias, filosofía, religión, música... De hecho, tomó clases de piano tan sólo un año, pero su interés le llevó a continuar por sí solo, hasta tocar, además, el órgano de la Iglesia... ¡La música sacra que tanto aprendió a amar! Carlos Manuel trabajó como oficinista y traductor. Empleaba casi todo su modesto salario en promover el conocimiento y el amor a Cristo, especialmente a través de la Sagrada Liturgia y se afanaba en traducir artículos de Liturgia y Cultura Cristiana, tarea a la que dedicaba incontables horas de trabajo. Cada vez más convencido de que la Liturgia es la vida de la Iglesia, organiza en Caguas un “Círculo de Liturgia” y funda el coro parroquial Te Deum Laudamus. En la Universidad de Puerto Rico, organiza otro Círculo de Liturgia (más tarde llamado Círculo de Cultura Cristiana). Continúa con sus publicaciones y organiza y da forma a sus célebres “Días de Vida Cristiana” junto con los universitarios a quienes desea que entiendan y gocen los tiempos litúrgicos. Participó en paneles sobre diversos temas, organizó grupos de discusión en varios pueblos y participó en la Cofradía de la Doctrina Cristiana, la Sociedad del Santo Nombre y los Caballeros de Colón. Impartió catequesis a jóvenes de escuela superior. Minada finalmente su salud por la enfermedad que se diagnosticó como un cáncer terminal del recto, tras una larga operación en marzo de 1963, padeció “la noche oscura de la fe” pensándose abandonado de Dios. Antes de morir, re-encontró con emoción la Palabra que estuvo perdida, la que le había dado sentido a su vida. Su paso a la vida eterna fue el 13 de julio de 1963. Tenía 44 años. “El 13 es buen día” – había dicho antes, sin que tuviésemos noción de lo que ello significaba. Fue beatificado por su Santidad Juan Pablo II, el 29 de abril de 2001, en la Plaza de San Pedro, en Roma.
Consejo práctico
Escucha una duda con respeto y responde solamente después de haberla comprendido, adaptando el lenguaje.